No siempre hay tiempo para cocinar, menos para alguien como yo, la flojera hecha ser humano. Por eso, las comidas instantáneas ya son parte fundamental de mi vida y he aprendido a amarlas, venerarlas y convertirme en su mayor seguidora. Estas son mis favoritas.

1. Maruchan: mi relación con las sopas Maruchan data de mi época universitaria y las eternas ventanas entre clase y clase. Para no morir de hambre, yo recurría a ellas como primera opción. En ese entonces no las vendían en todos lados y me acuerdo que las encontraba sólo en un supermercado chino que quedaba en la calle Brasil. Desde ese entonces, no me he separado de ellas y las que más amo son la chicken flavor y la de verduras. Lo sé, son lo más tóxico que hay, pero no hay caso, me casaría con ellas si fuera posible.

2. Caracoquesos: ésta es un poco más elaborada. Se trata la versión chilena de los mac and cheese y mi mayor fascinación. El olor a pata es cosa seria, y es que no hay nada como ese olorcito a queso en su máxima expresión saliendo de la cocina, por más pasoso que sea. He notado que los caracoquesos son una comida clásica de pololos, y yo con el mío no somos la excepción. Desde el inicio de nuestro pololeo, los caracoquesos han estado presentes, acompañados de un contundente vaso de Coca-Cola y una película. Ay, la buena vida.

3. Sopa para uno: época escolar, los días más fríos recordados y tareas atrasadas que había que terminar en la hora de almuerzo. Aquí entra la Sopa para uno de Maggi, una fiel compañera que viene haciéndome la vida más fácil desde mucho antes que las anteriores comidas instantáneas nombradas. Es la que menos quita el hambre, pero al menos sirve para olvidarse del frío por un rato y ahorrar tiempo preciado.

¿Qué platos instantáneos aman e idolatran ustedes? ¿Comparten mi fascinación por los que acabo de nombrar?

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