Hace tiempo tenía ganas de hacer pan, ya que era prácticamente lo único que no había horneado antes y luego de ver la receta del sitio Viviendo Solo, descubrí que era sumamente fácil, así que una tarde con frío post lluvia fue lo que me animó a experimentar un poco.

Para preparar su pan casero necesitarán los siguientes implementos:

– Una fuente grande
– Tenedor
– Cuchara pequeña o de té
– Una taza (no tazón)
– Pincel de repostería

Y los siguientes ingredientes (con estas cantidades me alcanzó para 10 pancitos grandes):

– Tres tazas de harina normal (blanca) con polvos de hornear
– Tres tazas de harina integral
– Un cubo de levadura fresca (usé un paquete pequeñito donde viene una especie de “caluga” de levadura, que es ideal para tener la medida exacta)
– Una cucharadita de azúcar
– Tres cucharaditas de sal
– 1/3 taza de orégano
– Un paquete pequeño de semillas de sésamo (pueden usar la semilla que quieran, por ejemplo de amapola, o si no les gustan, no las usen)
– Aceite de oliva
– Dos tazas de agua tibia

Para preparar el pan, asegúrense que sea en un lugar lo más cálido posible, si tienen la estufa al lado, mejor, para que así la levadura reaccione y la masa se infle, y obviamente, tengan todo lo que necesitan a mano.

En la fuente coloquen ambas harinas, el orégano y mezclen. Pueden agregar otros aliños si lo desean, yo le puse un poquito de merquén y quedó con un sutil sabor picante muy rico. Otra buena idea es usar queso parmesano rallado.

Luego de eso, en una taza con agua tibia, disuelvan el cubo de levadura (con un tenedor es muy fácil) y la cucharadita de azúcar hasta que esté completamente líquido y sin grumos, para así verter la mezcla en los ingredientes seco, usando nuevamente el tenedor para incorporar todo.

Por último, disolver la sal en la segunda taza de agua tibia, repetir el paso anterior y amasar lentamente hasta que se forme una masa. Cuando esté listo, tapar la fuente y dejar reposar en un lugar calentito por media hora para que aumente de tamaño.

Mientras pasa el tiempo, precalentar el horno a temperatura media-alta y poner aceite de oliva en la lata del horno.

Una vez que la masa alcance el doble de su tamaño inicial, debemos amasar nuevamente y formar bolitas del tamaño deseado y aplastarlas para lograr la forma del pan, colocándolos en la lata del horno una una separación entre sí de aproximadamente tres centímetros para que no se peguen. Con el pincel de repostería o lo que tengan, coloquen un poco de aceite de oliva y espolvoreen las semillas de sésamo, aplastándolas un poco con la mano para que se adhieran a la masa.

Hornear por treinta minutos, observando de vez en cuando y usando la clásica técnica mágica de introducir un palito de fósforo o un cuchillo, para que cuando salga seco, sea la señal de que el pan ya está listo para tomar once.

Me encantó que la receta original fuera completamente vegana, no sólo porque es más sano, sino porque el pan queda muy blandito y liviano, además que permite usar la imaginación como en mi caso para incorporarle otros ingredientes.

¡Espero que les guste!

Autor

Soy Analista Político Internacional, tengo 28 años y cuando no estoy escribiendo, horneo galletas. Fan de Corea y su cultura, tomo mucho té, me gustan los edificios bonitos.

1 Comentario

  1. Qué rico!!
    Admiro a la gente tan seca para la cocina, me antojé tanto de estos pancitos, pero se que si lo intento terminará en un incendio comunal :(

    Obligada a comprarle a alguien.

    Saludos!

  2. Qué rico!!
    Admiro a la gente tan seca para la cocina, me antojé tanto de estos pancitos, pero se que si lo intento terminará en un incendio comunal :(

    Obligada a comprarle a alguien.

    Saludos!

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