Con mi pololo nos gusta estar siempre conociendo lugares nuevos donde comer y tomar rico. Esta vez fuimos al Kross Bar que se abrió hace un par de semanas y la verdad ME ENCANTÓ.

Teníamos reserva, pero al parecer había mucha gente, así que primero nos hicieron pasar como a un bar más chico donde podías tomarte algo mientras esperabas a que se desocupara una mesa. Tuvimos suerte, porque a los 5 minutos ya estábamos instalados.

La decoración era ad hoc a la cervecería y en las murallas tenían dibujos que explicaban detalladamente los pasos para la preparación de la cerveza artesanal. La carta de cervezas es bien variada. Para partir probamos la Kasteel Rouge y un coctel Krossbar que tenía cerveza, helado de mascarpone. En resumen: MARAVILLOSO.

La gracia de estas preparaciones es que a pesar de que mezclan varios ingredientes, no pierde el sabor a cerveza. Hay varios tipos de cocteles para que se atrevan a probarlos.

Para comer pedimos una gordas que venían con papas campestres y unas salsas muy ricas. Como todo tenía pinta de bueno, no nos aguantamos y pedimos una pizza. La masa era delgada y el tamaño súper bien para compartir entre dos.

Si bien no es taaaaan barato, feliz volvería porque el servicio, la comida y la atención fueron excelentes. De hecho lo que más me gustó es que las personas que te atendían sabían de lo que hablaban, hacían buenas recomendaciones para maridajes y siempre tenían la mejor disposición para resolver alguna duda. Esto se agradece bastant,e ya que si bien debería ser algo básico, no en todas partes hay personas así.

En conclusión, definitivamente es un lugar al que hay que ir y lo recomiendo 100%.

Ubicación: Dardignac 127, Providencia.

Autor

Curiosa, buscando siempre cosas nuevas que aprender. En esta temporada intento hablar francés, ser “deportista”, comer sin azúcar y sobrevivir con menos redes sociales. Mi panorama favorito es pasar la tarde tomando sol en un parque mirando el cielo.

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