Es un hecho: desde que empezamos a tomarle el gusto al maquillaje, las mujeres hemos estado en busca del mejor lápiz labial del mercado; ese que ojalá nos dure desde que salimos de nuestras casas hasta que volvemos y nos vamos a dormir. Personalmente, creo que hasta ahora no ha llegado a mis manos un producto tan milagroso, pero con el tiempo sí he aprendido algunos trucos para lograrlo y es por eso que vengo a hablarles de la importancia de un buen delineador de labios.

Extrañamente, los delineadores de labios no son tan usados hoy en día por mujeres de nuestra edad, tal vez porque sentimos que son más un producto que usaban nuestras mamás. Error. Creo que debemos darle una oportunidad y hacernos sus amigas, porque de verdad que hacen mucho la diferencia cuando se trata de maquillar nuestra boca como corresponde.

Los delineadores, de partida, definen mejor tus labios previo a aplicar el lápiz labial. Esa es su función principal, ayudarnos a “enmarcar” lo que maquillaremos después (algo así como cuando chicos nos enseñaban a “colorear” siguiendo la línea punteada antes de pintar lo de adentro). Obvio que la idea es que tanto el delineador como el lápiz labial sean del mismo color u ojalá lo más parecido posible, así evitamos desastres.

Para que el labial se adhiera más, recomiendo usar tonos mate que son menos cremosos y duran mucho más, sin mencionar que siempre tienen que tener un buen sacapuntas a manos porque no hay nada peor que un delineador sin punta.

De verdad que hacer un delineado antes de aplicar el labial cambia completamente el resultado. Se nota la diferencia, aunque no lo crean o no lo noten la primera vez que los usan. Aquí les dejo algunos tutoriales como ayudita:

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Curiosa, buscando siempre cosas nuevas que aprender. En esta temporada intento hablar francés, ser “deportista”, comer sin azúcar y sobrevivir con menos redes sociales. Mi panorama favorito es pasar la tarde tomando sol en un parque mirando el cielo.

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