La semana pasada comencé a leer muchos comentarios de la nueva serie de Netflix, The OA, y sobre lo espectacular que era. Como estaba huérfana de series y aún no supero Stranger Things, me aventuré a verla en modo maratón sin querer informarme demasiado sobre la historia y realmente no pude parar hasta que terminé la primera temporada de ocho episodios. Por eso, les comparto mis impresiones.

Creada y producida por Brit Marling y Zal Batmanglij, cuenta la historia de Praire Johnson (rol magistral interpretado por la misma Marling), una joven que después de siete años de estar desparecida aparece misteriosamente en un confuso incidente. Lo más sorpresivo para sus padres y la opinión pública es que antes de perder su rastro ella era ciega; ahora puede ver, tiene unas extrañas cicatrices en su espalda y su actitud errática y evasiva le impide a sus cercanos saber qué ocurrió en todo ese tiempo, siendo apodada “El Milagro de Michigan”.

Lo que queda claro desde el primer episodio es que se llama a sí misma “The OA” y que tiene una importante misión que cumplir, la que involucra buscar a alguien llamado Homer. Para llevar a cabo su objetivo comienza a reclutar primero a su vecino Steve Winchell, luego a sus amigos y personas conectadas que va conociendo, quienes serán los primeros en escuchar su historia y comprender el motivo por el cual deben ayudar a Prairie, experiencia que también cambiará sus vidas.

The OA no es sólo una serie de ciencia ficción, sino que apela a los sentimientos más primarios del ser humano como el sobrevivir, la muerte, el amor, la amistad, la resiliencia, el dolor, la soledad y la curiosidad; esa obsesión de nuestra especie por el saber e ir más allá de la dimensión terrenal en la que vivimos, que parece minúscula en un universo mucho más amplio fuera del tiempo y el espacio que conocemos.

Prairie y su historia me enseñaron que cada prueba en la vida es una oportunidad para seguir intentándolo, que se debe morir muchas veces para volver a empezar sin rendirse, que pese a los prejuicios sociales y que la vida puede parecer un círculo interminable de injusticias y malas experiencias, todos pueden evolucionar y encontrar su misión en el mundo. Creo que eso lo resumen perfectamente mi cita favorita de la serie: To exist is to survive unfair choices.

Realmente la serie es maravillosa en todas sus dimensiones y el personaje de Prairie es sublime, de verdad lloré en un par de ocasiones y ahora no sé qué haré con mi vida hasta que se estrene la segunda temporada. Es por eso que aprovechen los días libres y el fin de año para ver The OA, les hará bien para el alma, lo prometo.

Autor

Soy Analista Político Internacional, tengo 28 años y cuando no estoy escribiendo, horneo galletas. Fan de Corea y su cultura, tomo mucho té, me gustan los edificios bonitos.

1 Comentario

  1. Javiera Aldea Reply

    Totalmente de acuerdo con la entrada, sumarle además amor infinito al reparto, cuanto me encantaria que tuviera una segunda temporada, pero meh, me conformo con esperar la de Stranger Things que sí se viene jajaja

Deja Un Comentario