Ayer estuve todo el día pensando qué fue lo que pasó con Chiqui Aguayo. Confundida, sí: tenía una sensación extraña sobre su rutina y obvio también respecto a lo que ocurrió luego de que ella se bajara del escenario el martes en la noche. Lo encuentro cuático porque casi que se transformó en tema país, lo que personalmente creo que es la raja, pese a que me ha hecho pasar también caleta de rabia.

A mi, si me preguntan, no me gusta el humor de Chiqui Aguayo. Eso no significa que estuve con cara de poto todo el rato mientras veía su presentación en el Festival, cero. Reconozco que me reí en algunas partes, la encuentro seca y admiro demasiado su talento y sobre todo histrionismo. No me gusta su humor por otras razones, que también es por el que no me gustan muchas otras comediantes chilenas y por qué no me gusta Minas al Poder, y es que su forma de hacer comedia se centre en exceso en el hombre, como si no existieran otros temas que tocar y como si ese enfrentamiento hombre vs. mujer y la guerra de sexos constante fuera el principal recurso de parte de una mujer para hacer reír.

Mientras veía su rutina, e incluso desde antes, estaba muy nerviosa. Quería, me imagino que un poco por solidaridad femenina, que le fuera bien, que se llevara las dos gaviotas y que se hablara todo el año de lo seca que es. Y le fue la zorra po, se llevó todo y se ha hablado en todos los matinales y programas relacionados a Viña sobre ella, pero lamentablemente no por las razones correctas. Porque aunque no me guste su humor y no comparta su manera de hacer comedia, encuentro como el hoyo que la “polémica” sea porque es muy “vulgar”. O sea, de qué estamos hablando po. Weón, toda la vida se han subido comediantes a tirar chuchadas pa allá y pa acá y nadie nunca había hecho un show como el que se se ha montado boicoteando el trabajo de la Chiqui. Y muchos lo niegan, pero el color que le dan se lo dan por el simple hecho de que es una mina y porque uy qué feo que una señorita hable de esa manera. No me weis, te apuesto que los mismos locos que están atacadísimos por toda esta cuestión, van a gritar de lo lindo hoy día el “chupa la callampa” de Olivia.

Hay otras cosas que se podrían hablar sobre la rutina que vimos el martes. Y vayámonos ahora al ítem violación. Yo personalmente encontré de súper mal gusto el chiste, y ojalá no lo hubiese dicho, pero es más que nada porque creo que fue un chiste mal elegido, no porque crea no se puedan hacer chistes de violación. A mi parecer, se pueden hacer chistes sobre cualquier tema, si al fin y al cabo lo que estamos viendo es humor y hay que entenderlo como tal, todo tiene que ver con cómo lo planteai. Eso y que pucha, no le encontré la gracia a la talla tampoco y me pasa que no hay humor más fome y bleh que el que se burla del feo, del gordo, del chico, etc. Tampoco me da risa la burla en torno al tamaño del pene. Pero bueno, esa es mi opinión.

Lo que pasó con Chiqui Aguayo es que yo siento que todos esperaron ver a una Natalia Valdebenito 2. Ahí está el error y aquí quiero citar una entrevista muy bacán que leí en Es Mi Fiesta a la Paloma Salas sobre lo mismo: “no todo lo que dice una mujer necesariamente resiste a lecturas feministas” (léanla completa acá, está la raja y dice todo lo que opino). Está esa idea de que una mujer por ser mujer TIENE que ser feminista y puta, ojalá fuera así po, pero no podemos esperar que la Chiqui Aguayo tenga el discurso igual de armado que como, yo siento, lo tenía Natalia Valdebenito el año pasado. Ella tiene su estilo de hacer humor y si a 15 mil personas que la aplaudieron ese día les gustó, malo no debe ser.

Nos falta más tolerancia, cabros. Estuvo bueno igual porque se armó un debate a mi parecer necesario y me dieron ganas de escribir esto, pero ya es suficiente, demos vuelta la página, busque su comediante de stand up favorito en Youtube, Netflix, donde sea, y ríase con él. Lo bueno aquí es que cada uno puede elegir con qué reírse.

Autor

Periodista y directora de The Pocket. Me gustan los perros, las películas y veo más series de las que debería. En otra vida fui una sailor scout.

4 Comentarios

  1. Siento que el problema con Chiqui Aguayo no fueron sus shushás (no estoy contra ellas, pero a Chiqui no le salían con tanta gracia a mi parecer).. tampoco es problema que sus “chistes” hayan sido más “ordinarios” (como he leído a la gente decir). El problema es que su libreto no tenía un hilo conductor, era desordenado y admitámoslo, su rutina era FOMEEEEE!!! yo creo que en un chiste sonreí un poco … Y sería.
    Concuerdo en que hay taaaantos temas que abarcar y qué lata que se haya quedado pegada en “mujeres vs hombres”.

    PS: “Minas al poder” era TAAAAAN PÉSIMO 😂

  2. La encontré machista en sus chistes. Tal como dices, demasiado centrado en el hombre y su pene, y en que debería estar de moda ser gorda celulitica. Hasta cuando el cuerpo de una mujer es tema? No se trata de odiar a las flacas, se trata de entender que no tenemos por qué opinar o hacer mofa de ello. Con esa mentalidad de verdad encuentro super cara de raja después exigirle al hombre que no nos juzguen por nuestros cuerpos. Me preocupa esta cara del feminismo en Chile. Si, le doy color y que tanto.

  3. Me gusto el post! qué bueno que se hable, el problema es que la discusión se dirigió a que si no te ríes de la Chiqui eres machista o que solo los hombres pueden decir groserías, no es eso es que es un exceso y ella no es la primera en viña, ya hace 5 años atrás el festival tiene a estos personajes, pero claro como es típico en esta sociedad fue más feo verlo de una mujer, cinismo chileno. No creo que Chiqui Aguayo me represente, como han trato de ponerlo las personas que la defienden, por eso me molesta su rutina que la centre en los hombres, como cresta nos darán más espacios si las mujeres somos vista como seres que dependemos de hombre para estar bien, desarrollarnos y rendir en el trabajo. Mala rutina, mal guion, una muy buena actriz y comediante desperdiciada por su seudo estilo polémico. Ojala estas neo comediantes, que se creen las reinas de la comedia chilena dejen de alabarse y escuchen las critica, no son chistosas, no representan a nadie y por favor o tiene un problema patológico o están obsesionadas, déjense de hablar de hombres , si las mujeres tenemos pero un universo temas mucho más divertidos. Gracias por el post. Saludos

  4. como dice la Paloma en su entrevistas, son dos escuelas distintas, yo creo que no mucha gente lo sabe, pero habian estilos distintos en el CDLC y la Chiqui es de la escuela de Brufinelli. Si eso te da risa, lo ibas a pasar chancho. Sino mal, al parecer no pegó ni en la quinta ni en la tele, claramente es un humor de nicho, muy de bar

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