Los tres libros que recomendamos hoy tienen algo en común: hablan de cosas reales (pese a que uno de ellos tiene lugar en un mundo utópico). Dos fueron escritos por mujeres porque, como les dijimos en el anterior post, queremos tratar de destacar siempre la visión femenina a través de la literatura y mejor aún si hablan de temas tan honestos como los que les presentamos a continuación.

Les dejamos aquí los libros recomendados de este mes:

“La guerra no tiene rostro de mujer” de Svetlana Aliexévich

El 2015 Svetlana Aliexévich ganó el Premio Nobel de Literatura porque “su obra polifónica es un monumento al valor y al sufrimiento de nuestro tiempo”. Y es que esta periodista bielorrusa ha escrito libros como “Voces de Chernóbil”, “Los muchachos de zinc” y “Últimos testigos”, libros de no ficción, de investigación periodística que generalmente son los testimonios de sobrevivientes a catástrofes, guerras y demases que no han hablado, o que no se han escuchado.

La había escuchado harto y no había leído ninguno de sus libros, hasta que un amigo me prestó “La guerra no tiene rostro de mujer”, y me encantó.

El libro se trata de las mujeres rusas que combatieron durante la II Guerra Mundial y es un relato potentísimo. Son las mismas mujeres las que cuentan cómo a los 14, 15 o 16 años, cuando anunciaron el inicio de la guerra, se las arreglaron para llegar a la primera línea de combate. A ayudar como fuera posible. Lavando, horneando el pan, rescatando heridos, e incluso siendo francotiradoras. Y no solo cuentan cómo fue para ellas enfrentarse a una guerra, cómo convivieron con hombres que se convirtieron en sus hermanos, sino también cuentan cómo, después de la guerra, les daba VERGÜENZA que supieran que habían combatido, porque nadie se iba a querer casar con ellas. Se me rompió el corazón cuando leía que incluso algunas que quedaron lesionadas de gravedad rompían su certificado de “lisiada” que les permitía acceder a una mejor pensión, por miedo a que nadie las quisiera como mujeres.

Es desgarrador y al mismo tiempo está lleno de fuerza, de mujeres que cargaban el doble de su peso sobre sus hombros para poder ayudar como fuera posible, que pasaron de preocuparse de qué vestido se iban a poner a estar disparando a alemanes. No es para llorar a moco tendido, no se preocupen, es más profundo que eso. Recomiendo leerlo de a poco para digerirlo mejor. — Maider.

“Los que se alejan de Omelas” de Ursula K. Le Guin

Si bien no es un libro, sino que un cuento muy breve, me pareció interesante recomendarlo. Llegué a él por accidente por una referencia en un video musical y descubrí que ha ganado muchos premios por su originalidad y trasfondo filosófico-político sobre la sociedad contemporánea.

Este relato corto de 1973 cuenta la historia (sin un orden cronológico definido) de una ciudad utópica llamada Omelas, donde todos sus habitantes viven en perpetua y armonía, sin autoridades políticas o religiosas, donde todos se organizan en la forma de propiedad colectiva autárquica, sin grandes avances tecnológicos. Sin embargo, el bien común tiene un costo, que se descubre con el festival de solisticio de verano, y es que para que la felicidad de Omelas se mantenga, deben elegir un niño para que viva condenado en la miseria y el aislamiento.

Pese a que muchos se horrorizan con esto, prefieren hacer oídos sordos y pretender que esta cruel realidad no existe, mientras que otros deciden voluntariamente abandonar esta tierra de fantasía con rumbo desconocido. — Cony Jorquera.

“Crónica Roja” de Rodrigo Fluxá

Rodrigo Fluxá es probablemente uno de los mejores periodistas de investigación que hay hoy en Chile. Desde hace ya varios años escribe en la revista Sábado y de su pluma han salido crónicas como la de Érika Olivera el año pasado, cuando confesó que su padrastro, un pastor evangélico, abusó sexualmente de ella por más de una década. También otras como la del asesinato de Viviana Haeger, donde entrevista en su casa a Jaime Anguita y a su hija menor, además de revelar detalles para muchos desconocidos sobre la investigación de la muerte.

“Crónica Roja” reúne los mejores reportajes de Fluxá publicados hasta ahora en la Sábado. Además de las mencionadas hay otras historias que tal vez no han logrado tanto impacto público y que la gente ya ha olvidado, como la de gendarmes suicidas agobiados por el estilo de vida y excesiva carga laboral y por cuyas muertes nadie respondió, o la del incendio en la cárcel de San Miguel donde una de las víctimas fue Bastián Arriagada, el vendedor de cds piratas que cumplía una condena de 61 días. Todas historias crudas y reales que dejan en evidencia los enormes vacíos que aún existen en la Justicia chilena.

Del mismo autor antes ya había leído “Solos en la noche”, el libro que relata la muerte de Daniel Zamudio haciendo además un perfil de sus asesinos, y que también recomiendo un montón. Fluxá escribe claro, directo y a la vena; se mete en rincones desconocidos y muestra las historias desde un ángulo diferente, siempre acercando al lector a esas realidades que creemos lejanas, pero que en realidad están pasando al lado de nosotros. — Palali.

¿Tienen algún libro que les haya gustado mucho en el último tiempo y que quieran recomendar? Deje el nombre por acá👇🏻

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