¿Cuántas veces hemos escuchado que la felicidad no está en lo que tenemos? Probablemente miles, pero después igual cuando vemos algo que nos gusta, lo compramos y podemos llegar a sentir que fue la mejor inversión, estamos contentos, aunque al ratito se nos pasa. Algo así fue lo que les sucedió a los amigos Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus, que a los 30 años habían logrado construir la carrera que querían, con sueldos millonarios a costa de muchas horas de trabajo, plata gastada en cosas inútiles, que solo los llevaron a tener más deudas y ser menos felices.

A raíz de esto y de otros hechos personales que los removieron, hicieron el libro Minimalismo, que más tarde se transformó en el #1 documental indie. Lo vi en Netflix y de verdad que te hace cuestionar cómo o qué estilo de vida quieres tener. Uno con satisfacciones reales o uno con deudas y lleno de cosas que en verdad no necesitas o que solo tenemos por demostrar que somos exitosos.

El documental muestra a distintas personas: con familias, científicos, un corredor de bolsa de Wall Street, entre otros y cada uno de ellos relata su testimonio sobre cómo sobrevivir a esta sociedad. Ser minimalista no se trata de tener menos, sino de hacer espacio para tener más tiempo, más pasión, más experiencias, más crecimiento, más satisfacción. Es buscar la felicidad no a través de las cosas, sino a través de la vida misma.

La verdadera libertad

Ellos plantean que el minimalismo es una herramienta que puede ayudar a encontrar la libertad de la preocupación de llegar a fin de mes y de pagar las deudas, la libertad de la culpa de pasar más horas trabajando que con la familia o los amigos (que por lo demás a veces es imposible encontrar un día libre en que todos puedan verse), la libertad de las trampas de la cultura de consumo. Es decir, la verdadera libertad.

Ahora tampoco la idea es satanizar el tener cosas, porque siendo honesta, no me sería tan fácil empezar a vivir así. Creo que se necesita mucha convicción, pero por lo menos siento que voy entrando en el camino. No es que sea malo comprarnos cosas, sino el significado que le damos y lo que estamos dispuestos a hacer por “tener más” o aparentar que tenemos más.

Si les tinca saber más pueden ver el tráiler del documental aquí abajo y si quieren saber cómo intentar llevar un estilo de vida minimalista pueden partir acá.

Autor

Curiosa, buscando siempre cosas nuevas que aprender. En esta temporada intento hablar francés, ser “deportista”, comer sin azúcar y sobrevivir con menos redes sociales. Mi panorama favorito es pasar la tarde tomando sol en un parque mirando el cielo.

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