Soy virgo y aunque no soy del tipo de persona que cacha mucho de signos, si hay algo que tengo claro es que los virgos somos más organizados que la mierda. Lo que ojo, es muy diferente a ordenados, porque eso sí que no soy. El punto es que soy organizada nivel TOC, no concibo mi vida sin una agenda o post its o sin mi google drive personal donde anoto cada película que veo, qué fecha la vi y la nota que le pongo. Soy la que hace listas para todo y que siente un placer inexplicable cada vez que pone un check a las cosas que ya hizo.

Con los viajes pasa parecido. Resulta que la próxima semana con mi pololo nos vamos de vacaciones y yo ya llevo varios meses organizando todo lo que haremos, cronológicamente. No es algo que me enorgullezca, para nada, de hecho me da plancha contarlo porque me describe como una persona un pichintún maniática. Ayer lo comentaba con una pareja de amigos, quienes acostumbran a viajar sin planear mucho y les ha salido siempre mejor porque aprenden a sorprenderse. Yo no podría, necesito control. Voy a sonar como la loca, pero no me imagino ir a una ciudad sin haberla investigado antes y saber cuáles son los lugares a los que quiero ir y cuáles no.

Lo que suelo hacer es buscar listas en blogs y anotar lo destinos que siento son de nuestro gusto. Sobre todo restaurants. Si voy a un lugar, quiero probar lo más rico de ese lugar, ir a la picada que recomiendan sus propios habitantes o turistas; visitar la tienda que está dando que hablar y el parque al que todo el mundo dice que hay que ir.

De todas formas, siento un poco de envidia por los que pueden llegar e irse a la vida. Onda despertarse y recién ahí pensar “a ver, hum, qué voy a hacer hoy”, salir a recorrer sin rumbo y entregarse a la idea de perderse. Lo encuentro en cierta forma bacán porque no te sientes tan comprometido y al mismo tiempo no te defraudas en caso de que algo por abc motivos no resulte. Porque típico: te enfermai de la guata y no podís llevar a cabo el panorama del día que planeaste con tantos meses de anticipación. Cosas pasan, no siempre los viajes son como uno se los pinta en la mente, entonces en ese sentido creo que improvisar tiene sus ventajas.

No sé si alguna vez me atreva a hacer un viaje más “a la vida”, tal vez no va conmigo, pero soy de la idea de que ambas formas están bien. Personalmente creo que las vacaciones deben armarse a la pinta de uno y chao. Yo quizás ande turisteando pernamente con mi lista de cosas por hacer cada día, marcando checks y yéndome a acostar después de haber cumplido el itinerario tal cual lo planeé, pero qué tanto, así es como he viajado antes y me ha resultado bien hasta ahora.

¿Cómo prefieren ustedes viajar? ¿Alguna igual de TOC que yo por ahí?

Autor

Periodista y directora de The Pocket. Me gustan los perros, las películas y veo más series de las que debería. En otra vida fui una sailor scout. En Instagram @palaliu.

2 Comentarios

  1. Yo era como tus amigos antes, dejaba que me llevaran, consideraba que si sabía mucho de un lugar antes de ir, no me iba a sorprender con nada, entonces no buscaba información ni veía fotos ni nada. Llegaba, salía a caminar y descubría. Bacán. Pero el año pasado fui a un lugar donde no había nada que hacer, de verdad, los pueblos eran dos cuadras entonces quedabas desocupado a medio día y no había bus hasta el otro día y fue atroz, de verdad me deprimí y nunca me había pasado. Así que este año decidí ser más como tu describes: me metí a internet, busqué información, anoté muchas cosas y ya estoy lista para viajar en dos semanas más. No siento que no me voy a sorprender porque no tengo itinerario, sólo anoté ideas y lugares a los que me gustaría ir, pero el viaje y el recorrido son un misterio aún, así que espero que me funcione.

    Si a ti te sirve eso de anotar todo (y yo amo hacer listas así que te entiendo), bacán po. Si una está llena de libretitas para algo, no?

  2. Yo soy igual a lo que describes, necesito tener todo organizado hasta con horarios, pero con la claridad que si algo no se alcanza a hacer o hay un cambio de planes no pasa nada, es solo un orden mental que se puede modificar, en lo personal me gusta porque me permite sentir que le sacó el máximo provecho al lugar en el que estoy y por otro lado mientras organizo disfruto mucho, es como empezar a viajar mucho antes, lo que hace que la experiencia del viaje sea aún más maravillosa y disfrutada

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