En los favoritos de abril recomendé este hermoso lugar que se ganó mi corazón y por el que moría de ganas de ir nuevamente. Para muchos, un Cat Café puede ser muy extraño o algo que sólo es posible de visitar en países como Japón o tal vez ni siquiera habían escuchado antes del concepto, ya que en Chile no es nada común.

Cuando fui a Corea pude visitar un típico Cat Café. Estaba en uno de los pisos de un edificio (es muy común que en cada piso existan diferentes locales como cafés, restaurantes, peluquerías, etc), en la entrada dejabas tus zapatos en un armario y tomabas unas pantuflas de goma, pagabas la admisión que incluía un bebestible, te lavabas muy bien las manos y entrabas al café a jugar con los gatitos.

Todo fue muy lindo, pero me sentí un poco mal por sus protagonistas, ya que el espacio no era tan grande, les costaba interactuar con las personas porque supongo estaban estresados de ver tanta gente todo el día e incluso uno de ellos se orinó. Desconozco cómo serán otros cafés similares en otros lugares, sólo les comento mi experiencia.

Regresé y no sabía que existían lugares así en Santiago hasta que encontré El Mundo de Dalí en internet y fui a visitarlo con una amiga. Como les había comentado en el post anterior, no es un café convencional, tampoco un refugio, sino el primer espacio de su tipo en Sudamérica donde compartes con los gatitos bajo sus propias reglas y son muy estrictos sobre su bienestar y seguridad. Eso último me gustó mucho, pues todos los gatitos estaban en excelentes condiciones, eran cariñosos y tenían mucho espacio para jugar y descansar.

Le conté a todas mis amigas y pasaron las semanas, hasta que uno de sus dueños me contactó para invitarme y con mucho gusto acepté.

Cómo dice su página web “El mundo de Dalí” ofrece un espacio para que Humano y Gato se conecten en cada visita y puedan generar lazos que, incluso, les permita vivir el resto de sus vidas juntos. Sinceramente, sentí una conexión muy especial con cada uno de ellos y no dan ganas de irse jamás.

Esta vez había menos gatitos: algunos habían encontrado un nuevo hogar y me contaron sobre el protocolo de adopción y selección para integrar nuevos gatos al lugar, de hecho, dos ya estaban en aislamiento esperando sumarse a la familia de El Mundo de Dalí. También me comentaron que constantemente realizan jornadas de adopción con la Fundación Club Gatero, así como la historia de cada uno de los gatitos que viven allí y sus personalidades para tratarlos con cuidado y disfrutar al máximo la experiencia.

Eso es lo que más me gusta de El Mundo de Dalí, que les da una oportunidad a esos gatitos que han sido abandonados y tanto han sufrido para recibir y dar amor a la gente que los quiere, bajo un concepto distinto de lo que viví en Corea. En vez de ser prácticamente un objeto de entretención, ellos son anfitriones de su casa y cada uno es elegido mediante un riguroso proceso, por ejemplo, me sorprendió que hay un grupo que no es candidato de adopción pues su rol es acoger y proteger a los nuevos gatitos que ingresan al café.

Me hizo muy feliz ir otra vez y espero seguir haciéndolo lo más que pueda, de verdad lo recomiendo para todos los amantes de los gatos, en especial para personas mayores, niños o personas que se sienten solas o enfermas, no se imaginan la paz y felicidad que se siente en el lugar y cada miembro del equipo que conforma El Mundo de Dalí es demasiado amable y dispuesto a resolver todas sus dudas.

Algunas recomendaciones al momento de visitar el Cat Café:

– Reserven con anticipación en su página web y pueden elegir una de las opciones: $3.000 para un bebestible, $6.000 para un bebestible y snack dulce o salado; y $8.000 para todo lo anterior más un tazón. La admisión para los niños entre 2 y 10 años es de $4.000 para los fines de semana.

– Sólo puede entrar hasta un máximo de diez personas al espacio donde se encuentran los gatitos y pueden estar en promedio una hora, ya que ellos deben descansar (puedes consultar para quedarte más tiempo y hay un tiempo de espera en la terraza y entrada en los intervalos de descanso). También deben seguir las reglas de higiene y comportamiento para no presionarlos ni dañarlos.

– No es un café típico con mesas y sillas, sino que hay sillones y mesas pequeñas para no alterar el espacio donde los gatitos viven y se sientan a gusto. Si bien la comida es muy rica y hermosamente presentada, no es el centro de la experiencia.

– Si tienen gatitos de mascota, encontrarán muchos productos y alimentos especializados para su cuidado, así como productos de los propios anfitriones de El Mundo de Dalí, como vasos, posavasos, tazones y poleras.

Estén atentos a las actividades como jornadas de adopción, funciones de Stand Up y Yoga con gatos.

Los horarios de atención son:
Martes de 15:00 a 18:00 horas
Miércoles a sábado de 15:00 a 21:00 horas
Domingos de 15:00 a 20:00 horas

Ubicación: Dr. Johow 557, Ñuñoa.

Autor

Soy Analista Político Internacional, tengo 28 años y cuando no estoy escribiendo, horneo galletas. Fan de Corea y su cultura, tomo mucho té, me gustan los edificios bonitos.

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