Este post será eterno. Lo hubiese sido más si no lo hubiera divido en dos partes, así que preferí hacerlo así, separando lo que fue la primera y la segunda parte de mis vacaciones con el Diego. ¿Qué incluye esta Parte I? Bélgica (Bruselas, Brujas, Gante, Amberes) y Holanda (Amsterdam) 😌✨

Para los dos era la primera vez que íbamos a Europa. En llamas. Imposible superar todo lo que fue este viaje de tres semanas, demasiadas cosas y también mucho cansancio, porque asumamos que estos viajes de turismo de ciudad son así. Caminar, mucho caminar, pero al mismo tiempo no querer parar porque hay tanto por conocer que dan ganas que esas tres semanas fueran un año entero.

Les cuento que el viaje partió con un cacho gigante: a los brillantes de American Airlines se les olvidó echar mi maleta y la weá NUNCA salió de Santiago. Estuve una semana entera arreglándomelas como pude, comprándome calzones y cagándome de frío porque en todas las tiendas sólo tenían adelantos de temporada. Niun chalequito o chaqueta que me ayudaran con los 7 grados que había en ese entonces en Bélgica, primer país al que llegamos (y eso que ya era mayo). El tema ya está solucionado, me devolverán plata y ahora lo cuento con risa, pero en el momento fue una paja, sin mencionar que realmente el servicio de AA vale callampa, por decir lo menos.

Bueno, fin con eso, etapa superada. Antes de partir les quiero contar cosas más anecdóticas, como que “Despacito” sonó en todas y cada una de las ciudades a las que fuimos, donde la gente la perreaba hasta abajo. También que en Amsterdam la invasión de bicicletas es cuática y que todos los problemas que aquí hay con los autos (tacos, no encontrar estacionamiento, etc), allá se dan con las bicis. No sé si es anecdótico, pero quería decirlo igual.

Es difícil comenzar a explicar lo hermoso que fue todo, lo chica que uno se siente visitando estos países, cuando te paras frente a un edificio con cientos de años y pensai en toda la historia que hay detrás. Es algo que no cabe en la cabeza y que trataré de resumir de la mejor forma en este y el otro post que publicaré durante esta semana.

Les dejo aquí entonces la primera parte de mis vacaciones. Espero les guste y les sirva en caso de que tengan planes de andar por allá.

BÉLGICA: Bruselas, Brujas, Gante y Amberes

En Bélgica nos quedamos en la casa de una tía que vive en Lokeren, una ciudad chiquitita y muy cercana a todos los lugares que nos interesaban. Fueron tres noches, lo justo y necesario para hacernos una idea de este país que, en lo personal, fue de mis favoritos de los que conocimos en esta pasada.

A todos lados nos movimos en tren: muy rápido, puntual y cómodo. El transporte es de las mejores cosas que hay en Bélgica, además que vas viendo los paisajes y dan ganas de llorar.

En este caso no habrá muchos datos de comida porque mi tía nos alimentó siempre y nos mandó los mejores cocavís todos los días :B. Comimos poco fuera de la casa, más bien nos dedicamos a recorrer y caminar hasta el infinito. Estas son las cuatro ciudades que conocimos:

Bruselas

A Bruselas fuimos sólo por algunas horas y aunque pensamos en volver durante nuestra estadía, al final no alcanzamos. Fue un paseo cortito y preciso, pero algo pudimos recorrer. El contraste de comercio e historia fue lo que más me gustó de Bruselas: es muy común ir caminando por callecitas chiquititas y estrechas y de repente PAH, una iglesia del año 1.300. Es una ciudad perfecta para turistear pero también para comprar; muy bien merecido el título de capital.

Grand-Place

Es la plaza central y el lugar más icónico de Bruselas. Estaba lleno de turistas igual de impactados que yo, porque la cagó todo. Cuando te paras al centro, te sientes enano y por un segundo te quedas sin aliento, lo juro. Es que todo es hermoso y un poco imposible de creer. Nosotros fuimos de día, pero dicen que de noche es todavía más lindo. Me quede con las ganas de verlo, para otra vez será.

Comer papas fritas

Sabrán ustedes que las papas fritas son algo que sí o sí hay que comer si van a Bélgica. Obvio que fue lo primero que comimos cuando llegamos. Fue en un carrito que estaba cerca de la Grand-Place, con una estética de carrusel antiguo, donde te las servían en un cucurucho por unos 2 euros, si mal no recuerdo. CTM, las mejores papas fritas que he probado EN MI VIDA. No sé cómo explicarlo pero fueron la gloria. Les eché una salsita medio picante y me las hice rechupete. Lo malo es que no me acuerdo del nombre del lugar JAJA, pero filo, coman papas fritas donde sea, les aseguro que serán igual de ricas en todos lados.

Manneken Pis (a.k.a. El niño que mea)

Lo voy a nombrar sólo porque es un clásico de Bruselas y tiene más de 400 años, pero hay que decir que ni un brillo el cabrochico que mea. De partida cuesta un poco encontrarlo porque es enano, pero es algo así como el símbolo de la ciudad (se darán cuenta en las tiendas de souvenirs), entonces igual es considerado un imperdible. Si no lo pillan tan fácilmente, guíense por los turistas, verán una masa gigante de gente tomándose selfies cuando lleguen.

Rue Neuve

Es la calle de las tiendas y aunque no era mi plan ir 🙄😬, por culpa de la situación maleta, tuve que partir en busca de ropa para vivir los próximos días. Aquí están las tiendas clásicas, H&M, Zara, Mango, Forever 21, además de otras que no se encuentran acá. En Bruselas fue mi primer encuentro con Primark, omg, ropa más barata que en ningún otro lado. Se llena, por supuesto, pero si van Europa se toparán con ella más de una vez.

Brujas

Brujas es como un sueño o una ciudad de cuentos. Casas, iglesias, castillos y canales son la mejor manera de describirla, demasiada belleza para mis ojos. Aquí llegamos temprano (9am) y nos quedamos como hasta las 3pm porque el plan era después ir a Gante, que queda a una media hora. La cantidad de horas estuvo perfecto: Brujas se recorre en no mucho rato y creo que es máximo para estar un día. De todas formas, volvería quinientas veces si pudiera 😍

Paseo por los canales

Algo que nos ultra recomendaron amigos que habían ido a Europa, fue tomar tours de canales. En algunas ciudades no es tan barato (creo que en París hay algunos que cuestan como 100 euros), pero en Brujas estaba a un precio decente (12 euros creo), y fue la mejor decisión que pudimos tomar. Nos subimos a un bote con puras señoras coreanas y un señor que hablaba todos los idiomas e iba explicando el recorrido. Hermoso es poco. Lo súper recomiendo como la forma más rápida y práctica de conocer Brujas en un ratito.

Cafuné Espresso Bar

Hacía mucho frío el día que fuimos a Brujas y en un momento se puso a llover caleta, así que decidimos entrar al primer café que se nos cruzó para refugiarnos. Ese café resultó ser Cafuné Espresso Bar, un rincón muy acogedor donde atendía una pareja joven y muy buena onda. Como otra cosa imperdible en Bélgica es el chocolate, decidí pedir un chocolate caliente para entrar en calor. Delicioso y una muy buena ventana para seguir recorriendo cuando paró un poco la lluvia.

Church of Our Lady

No sé si alguna vez les conté de mi obsesión por las iglesias, pero las amo, así mal. Sin ser cristiana, me encantan y siempre me han provocado un respeto inexplicable. Debe ser por lo imponentes y porque me cuesta entender que tantos años atrás se haya diseñado y construido algo así de perfecto. Las iglesias medievales son una característica de Bélgica y esta es prácticamente un emblema de Brujas. Es bellísima, lo único malo es que cuesta plata entrar. Ahí me cargó, ni ahí con llenarle los bolsillos a los curas, así que chao. Me quedo con haberla visto desde fuera.

De Striep

A los fanáticos de los comics, un datito. Camino al centro de Brujas está esta tienda llamada De Striep, y uno de los descubrimientos del viaje. Hay comics en neerlandés pero la mayoría están en inglés y les juro que encontrarán el que se les ocurra. La tienda es pequeña pero llena de cosas, no sólo comics, también figuritas, ilustraciones y cuadros, como el de Tintín que nos compramos para la casa con el Diego (Tintín también es de Bélgica y probablemente verán muchas cosas de él si van por esos lados).

Dille & Kamille

Aunque Dille & Kamille es de origen holandés, yo la conocí en Brujas, así que la quise agregar aquí. Podría decir que es mi tienda favorita de todo el viaje y casi que me hubiese quedado a vivir ahí, amé todo. Es una tienda de decoración y diseño; aquí encuentran productos para el baño, cocina y para toda la casa. Lamentablemente la mayoría son productos frágiles que habría sido imposible traer sin que se quebraran en el camino, pero para la gente que vive allá debe ser lo máximo porque aparte no es caro. Yo me traje unos jabones, una jabonera, un desodorante ambiental de té verde y un tote bag que usaré hasta la muerte.

Grote Markt

Así como en Bruselas está la Grand-Place, en Brujas está el Grote Markt. Es el casco histórico: están los museos y los edificios más importantes, como el Campanario de Brujas y el Provinciaal Hof, con su estilo gótico y toda la gente tomándose fotos alrededor. Aquí también pueden encontrar uno que otro bar para sentarse por una cerveza (recuerden que ese es otro de los must de Bélgica).

Gante

A Gante fuimos en la tarde. Ahí fue cuando descubrimos lo temprano que cierra todo en Bélgica (y en general en Europa). Eran las 5 y la gente ya se estaba yendo a la casa o tomándose una cerveza junto a un canal. Buena onda por ellos y por su calidad de vida; mala onda por nosotros, que llegamos y estaba casi todo cerrado jajaja, fail. Igual pudimos recorrer mucho, caminar hasta perdernos, llegando a la conclusión de que felices viviríamos aquí.

Les voy a recomendar sólo dos lugares, que fueron los que pudimos conocer de lo turístico, pero porfa si tienen la oportunidad, vayan. Gante está onda en mi top 3, sí o sí.

Gravensteen

Este castillo es una de las fortalezas más grandes de Europa Occidental. Fue construido en 1200 y aunque en un principio fue el lugar donde vivía la realeza, más tarde fue usado como prisión, por eso adentro encontrarán un museo dedicado especialmente a herramientas de tortura 😱 Es gigante y casi imposible de abarcar en una sola foto. El lugar histórico más jevi, a mi parecer, de los que encontrarán en Gante.

Sint-Baafskathedral

O más fácil, Catedral de San Bavón. Aquí fue bautizado Carlos V y tardó 3 siglos en ser construida. Está ubicada en una calle que es considerada parte del casco antiguo de la ciudad, donde además pueden encontrar el Campanario de Gante y la Iglesia de San Nicolás, así que ahí pueden conocerlas toda de una tirada.

Amberes

Amberes, dicen, es la capital de la moda en Bélgica. Tal vez hayan escuchado el término “The Antwerp Six”, que quiere decir los seis de Amberes (Dirk Bikkembergs, Ann Demeulemeester, Walter Van Beirendonck, Dries van Noten, Dirk Van Saene y Marina Yee), el grupo de diseñadores nacidos en esta ciudad y hoy consagrados en el mundo. En Amberes todos se visten muy bien y, como era de esperar, lo que más hay son tiendas de ropa. También otras cosas, obvio, y de eso les cuento un poquito acá:

Estación de Amberes-Central

Conocimos muchas estaciones de trenes durante el viaje, pero creo que la de Amberes fue definitivamente de las más lindas. Es enorme y un poco para perderse, pero cuática por donde se le mire. Además es súper central: a unos 20 minutos están varios de los lugares turísticos, iglesias y museos. Si no llegan en tren, igual les recomiendo que vayan a pegarse una vueltecita, ya verán por qué se los digo.

Barrio chino

Infaltable un barrio chino. El de Amberes queda muy cerca de la estación, a unos cinco minutos caminando. No es así como la graaan cosa, pero si quieren pasarse por un supermercado chino y comprar algo rico para comer en la noche, es una buena alternativa. Además, como todo barrio chino, es como teletransportarse y llegar a Beijing en pocos segundos.

Rubenshuis

Aunque por decisión propia no fuimos a muchos museos en este viaje, no podíamos dejar de ir a la casa de Rubens. Mis museos favoritos son los museos-casa: saber que ahí vivió la persona misma, que recorrió esos pasillos y respiró ese aire, es para mi otra wea. Además aquí se encuentra lo mejor de su obra, que personalmente no conocía tanto y verla me hizo querer investigar mucho más. La entrada cuesta 10 euros.

Cathedral of Our Lady

Siguiendo con mi adicción por las iglesias, la catedral de Amberes fue también algo superior. Su arquitectura gótica hizo que se me pusiera la piel de gallina al verla a la distancia. Es muy alta y, como la mayoría de las catedrales, representa el centro histórico de la ciudad y alrededor pueden encontrar tiendas, restaurantes, plazas, etc. Nosotros no entramos, pero su interior se utiliza como museo de exposiciones que van rotando, además también pueden encontrar más del trabajo de Rubens.

Monumento a Nello y Patrasche

Entiendo que este es uno de los dos monumentos inspirados en la novela inglesa A Dog of Flanders, que cuenta la historia de un niño y su perrito que murieron congelados fuera de la Catedral de Amberes. Cuando lo vi me conmovió mucho y quise saber más. Entonces supe que esta historia es muy conocida en Japón, ha tenido adaptaciones al animé, al cine y todo. No sé bien si está basada en una historia real o algo así, pero de todas formas memocionó 😢

Museo de la Moda

En la capital de la moda, obveo que había que ir al Museo de la Moda. Tiene exposiciones rotativas y en ese momento estaba “Margiela: The Hermès Years”, con los más importantes trabajos del diseñador belga Martin Margiela durante su época como director creativo de Hermès. No me acuerdo del precio de la entrada, pero sí me acuerdo que la encontré un poco cara. Vale la pena sólo si aprecian mucho este tipo de exposiciones. Yo fui con el Diego y la verdad es que se aburrió un poquito.

Palacio Municipal

Está ubicado en el “Grote Markt” o Plaza Mayor de Amberes, y lo reconocerán por las banderas de todo el mundo que cuelgan de él. Con el Diego nos sentamos frente a este edificio a comer uno de los sándwichs que nos mandó mi tía, momento perfecto 😌 Ojo también con la estatua que hay ahí mismo, y que está inspirada en la leyenda del gigante Druon Antigoon, quien cortaba una mano a todos los capitanes de barco que amarraban en la zona y se negaban a pagarle peaje. Un clásico de la ciudad.

Holanda: Amsterdam

A Amsterdam nos fuimos en tren. Tomamos uno en la estación central de Amberes, que nos llevó a la capital holandesa en un poco más de una hora. Lo mejor de Europa es que todo está cerca; no alcanzas ni a dormirte una siesta en tu asiento y ya llegaste a otro país. En Amsterdam nos tocaron días soleados y una que otra gota de lluvia, pero en general el clima anduvo bien. Una amiga que vive allá y con la que me junté casi todos los días nos dijo que tuvimos suerte porque la semana anterior creo que se había caído el cielo lloviendo y con un frío del terror, así que #wena.

¿Qué les puedo contar de Amsterdam? Que es la zorra. Después de una ardua decisión, puedo decir que se lleva el top 1 en el ranking de este viaje. Es una ciudad que tiene de todo. Bicicletas, parques, muchos MUCHOS canales, marihuana, carrete, transporte rápido y podría seguir hasta el infinito. Estuvimos cuatro días y lo pasamos la raja. Les cuento ahora cuáles fueron mis lugares favoritos:

Vondelpark

Lo primero que hicimos al llegar a Amsterdam fue juntarnos con la Caro (mi amiga chilena que vive allá, que además hace tours, así que pídanme el dato si quieren) y caminar desde nuestro depto que arrendamos en Airbnb hacia el centro. En el camino, aprovechamos de pasar al Vondelpark, echarnos un ratito en el pasto, conversar y fumarnos una cosita. Primer relajo después de todo el ajetreo que habían sido nuestros primeros días de vacaciones. En este parque (que es ENOORME), pude cachar por primera vez cómo viven en Amsterdam. Bicis, gente durmiendo sin polera, amigos haciendo picnic, perritos paseando con sus dueños. Mi pregunta mental: ¿y estos gallos a qué hora trabajan? Todo desde la envidia, por supuesto. Es que en Amsterdam, las personas también viven; trabajar no es lo más importante, lo que me pareció #soñao.

Original Dampkring

Si hay algo que hay por montones en Amsterdam son los coffee shops. Como sabrán, la venta de marihuana en Holanda es legal, y sobre todo en el centro de Amsterdam es donde más se pueden encontrar. El que les recomiendo es el más “conocido” y turístico, que se hizo famoso por la clásica escena de Oceans 12, pero en realidad pueden ir al que ustedes quieran. Este estaba un poquito lleno para mi gusto, pero igual fue una experiencia intedezante. Obviamente entras y está pasado a pito, me volé de sólo poner un pie ahí jaja. Los precios son razonables: entre 12 y 20 euros aprox.

Museo de Van Gogh

El Museo de Van Gogh está ubicado en lo que los holandeses llaman Museumplein, o Plaza de los Museos. Aquí además encuentran el Rijksmuseum (Museo Nacional de Amsterdam) y el Stedelijk (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo); también están las letras “I Amsterdam”, donde los turistas se sacan la foto típica. Como les conté, nuestro plan no era estar días enteros encerrados en museos, así que de estos tres elegimos sólo uno, el museo de Van Gogh. La entrada cuesta 17 euros, uno de los precios más altos que pagamos por un museo, pero valió totalmente la pena. Aquí está gran parte de su obra, incluidos sus autoretratos y más de 200 trabajos del pintor, que están ordenados cronológicamente para ver cómo fue su evolución.

Barrio Rojo

Como probablemente también sabrán, la prostitución en Holanda es un trabajo como cualquier otro. Si bien todavía hay excepciones en algunas ciudades, allá las mujeres que lo ejercen pagan sus impuestos y tienen seguro de salud, una prueba más de lo evolucionados que están con respecto a otros países. Uno de los lugares turísticos nocturnos que tiene Amsterdam es el Barrio Rojo. Lo que más caracteriza y llama más la atención de este barrio son las mujeres que desde sus vitrinas (que ellas mismas arriendan), llaman a los clientes a pasar un buen rato. Hay algunos que ni las pescan y caminan junto a ellas como si nada, pero obviamente hay otros que entran con ellas o se quedan mirándolas, así como pa recrear la vista. En el Barrio Rojo también hay harto sexshop y también sexo en vivo por unos 50 euros, donde se arman filas enoormes. Hubiese entrado pero me ganó el pudors y cartuchismo shileno. Para la próxima sí o sí.

Foodhallen

El Foodhallen es básicamente un patio de comida hipster. Está dentro de un lugar que se llama De Hallen, que es una especie de galería con tiendas, comida y hasta hay un cine. En el Foodhallen hay comida de diferentes partes del mundo: vietnamita, mexicana, japonesa, española, etc. Yo opté por un ramen que estaba delicioso y qué fácil podría ser de las cosas más ricas que comí durante el viaje. Ideal para un almuerzo rápido y novedoso.

Paradiso Noord

Algo que siempre recomiendo a la gente que viaja, es que averigüen sobre conciertos. Cuando compramos nuestros pasajes con el Diego, fue una de las primeras cosas que hicimos y saltamos en una pata cuando cachamos que The New Pornographers iba a estar durante nuestra estadía en Amsterdam. Si van para allá, les sugiero buscar en la página de Paradiso Noord, un centro de eventos que queda cruzando el río en ferry (gratis), y que lleva bandas bien buenas, les diré. El lugar no es grande, por lo que pueden ver a las bandas desde cerca sin ningún problema. Ni se imaginan mi cara de felicidad y éxtasis en ese momento.

La casa de Ana Frank

Esto lo recomendaré un poco desde la tristeza, porque nosotros no pudimos ir a la casa de Ana Frank 💔 Cuando revisamos la página (como 2 semanas antes), YA ESTABAN AGOTADAS. Se me rompió el corazón. Mi amiga Caro me decía que claro, lo ideal es comprarlas como con un mes de anticipación o más, entonces no hubo caso. Igual fuimos a sapear desde afuera, a ver si haciendo la fila lográbamos entrar, pero imposible. Eran cuadras y cuadras de gente. Así que ya saben: si planean ir a Amsterdam, avíspense apenas puedan.

Eso es todo por ahora. En el próximo post se viene Londres, Florencia, Pisa, Siena y París. Ojalá les hayan servido los datos y obvio que cualquier pregunta, me la hacen. Los que han ido están invitados a complementarlo aquí abajo 👌🏻

Autor

Periodista y directora de The Pocket. Me gustan los perros, las películas y veo más series de las que debería. En otra vida fui una sailor scout.

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