Les diré la firme: en mayo vi como dos películas, así que tuve que ponerme las pilas para poder sacar este post. Lo logré y aquí está, pero la mayoría las vi ahora a principios de junio, no me reten porque por lo mismo salió tan tarde. Casi todas me gustaron, sólo me equivoqué con una. Cosas que pasan.

Aquí van y porfa recomiéndenme otras, que estoy con cero ideas para lo que queda de este mes y no me quiero atrasar de nuevo buaaa:

Logan (2017)

Mi corazón se partió en dos después de ver Logan, la X-Men más desgarradora que se hizo jamás. ¿Por qué Logan es perfecta? Porque nos muestra de la manera más hermosa la decadencia de Wolverine, su lado vulnerable y además el más violento que hayamos visto hasta ahora. Aquí verán sangre, pero de verdad; verán a Logan defender con garra (literalmente) a quienes quiere, sin importar si eso significa dejar de protegerse a si mismo.

Esta última entrega es probablemente lo mejor que se ha visto de las películas de mutantes. Para mí, un poemah. Es oscura, nostálgica y la ves con un nudo en la garganta. Suele haber mucho prejuicio cuando se habla de superhéroes, pero Logan demuestra lo humana que puede llegar a ser una cinta con super poderes de por medio. Gracias Wolverincito por existir. Nota: 10/10.

Alien: Covenant (2017)

Como asidua seguidora de la saga Alien, reconozco haber tenido susto al enfrentarme a esta nueva película. Prometheus no me gustó, entonces mi predisposición a esta secuela era obvia. Para mi sorpresa, me gustó caleta y la disfruté todita: grité, me levanté del asiento, sufrí. Les cuento un poco. La nave Covenant, que va camino al planeta Origae-6, sufre un accidente y queda una gran cagada gran. Mientras sus tripulantes intentaban recuperarse de lo recién ocurrido, les llega una señal humana proveniente de un planeta cercano que, según ellos creen, no tiene vida. Classic Alien: los cabros se embarcan en una misión peligrosa y ahí parten varios a ver qué onda esa señal.

Si hay algo que no puedo negar es que en más de una ocasión me pregunté “ya, pero cómo tan poco vovis”. Ese es uno de los fails de la película: las decisiones de sus protagonistas. Pese a eso y a que hay cosas que probablemente se repiten de anteriores Alien, yo no pude despegar mis ojos de la pantalla. Covenant convierte la historia en una mitología y eso es lo que más le agradezco a Ridley Scott. Mención especial a Katherine Waterston porque seca, y a Michael Fassbender, que esta vez y como si ya no nos bastara con su beieza, nos deleita con un clon de si mismo. Nota: 8/10.

Julieta (2016)

La última película de Almodóvar se centra en un tema que él frecuentemente aborda en sus trabajos: la maternidad. Julieta es una mamá que no sabe de su hija Antía hace años; le perdió el rastro y es algo que le pesa, pero que ha tratado de superar para seguir viviendo. Eso hasta que en una ocasión se encuentra con una amiga de infancia de Antía, quien le dice que se la encontró hace poco. Ahí comienza la historia, cuando Julieta decide escribirle una carta a su hija, contándole cosas que hasta ella tenía medio olvidadas.

Aunque sé que Almodóvar no es del gusto de todo el mundo, a mi me gusta real y Julieta también me gustó, pese a mis dudas con la forma en que está relatada. Tiene una cosa más pausada y madura que otras de sus películas, es menos trágica también quizás, pero muestra una faceta diferente del director, que al menos a mi supo conquistarme. Las actuaciones, como de costumbre, un ocho (mi papel favorito es lejos el de Rossy de Palma, tqm), y las dos actrices que interpretan a Julieta no pudieron estar mejor elegidas. Nota: 8/10.

Moana (2016)

En verdad Moana la vi a principios de año pero como me la repetí hace poco, decidí agregarla. Cada cierto tiempo suelo pegarme con películas animadas y con Moana me pasó que rallé la papa, sobre todo con sus canciones (Lin-Manuel Miranda, un cuático) y con la fuerza de su historia, poderosa como pocas de Disney.

Probablemente ya todos la vieron, pero igual les cuento de qué se trata. Moana es la hija de un importante jefe de una isla, una cabra feliz pero con una inquietud que la persigue desde chica: saber qué hay más allá del mar. Hay todo un rollo mitológico muy bacán detrás, pero lo que lejos más amo de Moana es que creo por primera vez en una película con una mujer protagonista, se dejó de lado la figura amorosa. No existe y es hermoso, aquí lo que importa es su lucha, su convicción, sus sueños. Eso y nada más. Nota: 10/10.

The Girl on the Train (2016)

Como sabrán, está basada en el libro del mismo nombre y cuenta la historia de Rachel (Emily Blunt), una mujer alcohólica que fantasea con la vida “perfecta” de una pareja que ve desde la ventana del tren que toma diariamente de manera sagrada. Un día, mirando por esa misma ventana, presencia un hecho que la hace involucrarse en un crimen en el que está metida la pareja que ella tanto admiraba. De ahí en adelante, caos.

No he leído el libro, que dicen que es bastante bueno, pero la película al menos la encontré bien meh. Sí creo que Emily Blunt se luce (recuerden que tuvo varias nominaciones incluso) y que, de hecho, es lo único que salva en The Girl on the Train. El resto me pareció soso, sin forma, con actuaciones que dejaban mucho que desear y en general un suspenso medio desinflado que no logró engancharme más allá de decir “oh”, con minúsculas y sin signos de exclamación. Nota: 4/10.

Wonder Woman (2017)

Cuando chica me decían que los superhéroes eran “para hombres”. Me lo dijeron primos, compañeros de curso, amigos del barrio con los que jugaba. Por mucho tiempo les creí y filo, dejé de jugar a la superheroína ruda, acostumbrándome a jugar juegos “de niña”, porque la gente me decía directa o indirectamente, que eso era lo correcto. Ahora pienso que si en esos años hubiese existido una película como Wonder Woman, con escenas como esa de las amazonas en la playa dejando la cagá, la cosa habría sido muy diferente. Porque habría sabido desde chica lo que es realmente el poder femenino.

Wonder Woman es maravillosa por muchas razones, pero la más importante es que te enseña que para buscar la justicia y la paz, el ingrediente fundamental es el amor. Suena cursi porque siempre hemos asimilado la palabra amor como algo cursi, pero no wn, Wonder Woman viene a sacarnos ese prejuicio y a establecer que podís ser brígida, poderosa y al mismo tiempo tener al amor como lema de vida. Se los digo: perfección. Gracias DC, gracias Gal Gadot (te cargo la bip), gracias Mujer Maravilla. Nota: 9/10.

Raw (2016)

Yo no le hago mucho al cine gore, les diré. Por eso cuando me contaron de Raw, que era una película sobre canibalismo, que la gente se había ido de la sala en Cannes, me dio cuco iguals. Si decidí verla fue porque también leí muy buenos comentarios, pero honestamente me esperaba casi que estar todo el rato tapándome los ojos. No fue así, no es tan terrible como la pintan, no me tapé nunca los ojos y me gustó más que la chucha.

Raw mezcla erotismo, sexo, inocencia y autodescubrimiento de la mejor manera. Cuenta la historia de Justine, una joven vegetariana, que además proviene de una familia donde todos son vegetarianos, y que entra a su primer año de universidad a estudiar Veterinaria. Ahí se topa con el clásico mechoneo a los novatos, donde se ve obligada a romper con sus costumbres, sin mencionar otras cosas. Desde ese momento, todo cambia en la vida de Justine y en la universidad comienza a descubrir un lado oculto e inesperado, y ya no les contaré más porque spoilers. Pero véanla, por el amor de yisus. Nota: 9/10.

Autor

Periodista y directora de The Pocket. Me gustan los perros, las películas y veo más series de las que debería. En otra vida fui una sailor scout.

3 Comentarios

  1. Me encanta este post, es lejos mi favorito porque me encanta el cine, te recomiendo captain fantastic, por si no la has visto…saludos!!

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