El post más atrasado nunca jamás, perdónenme pero es que julio y agosto han estado cuáticos. El mes pasado vi películas muy diferentes entre sí: le tenemos terror, ciencia ficción, cine LGBT y hasta una historia japonesa de la vida real.

¿Qué películas vieron ustedes en julio? Acá van las mías:

War of the Planet of the Apes (2017)

La trilogía de El Planeta de los Simios llegó a su fin y, personalmente, me las sufrí todas. Desde Rise of the Planet of the Apes, con Cesar guagüito, que esta saga me tuvo atrapada, y creo que este cierre fue el acabose del caos. ¿Cómo es posible que una película nos presente la inminente destrucción humana y uno, desde el otro lado de la pantalla, no sienta sino empatía con los seres que se encargan precisamente de ocasionarla? Bueno, eso es lo que pasa.

En La Guerra, como se titula esta tercera parte y final, vemos cómo Cesar y sus secuaces van en busca de los humanos con un único propósito: la venganza. En el fondo eso es lo que mueve todo, al menos por parte de los simios, mientras los hombres son los que llevan la maldad por delante. Dilemas morales y efectos especiales se mezclan de la mejor manera, con mucho llanto de por medio (sí, lloré caleta). Broche de oro y de platino, a mi parecer. Nota: 9/10.

Song to Song (2017)

Atención con esta bomba de gente hermosa: Ryan Gosling, Rooney Mara, Michael Fassbender, Natalie Portman y Cate Blanchett. TODOS JUNTOS EN UNA MISMA PELÍCULA. ¿Lo malo? Que la película es como el hoyo JAJAJ. Lo siento, Terrence Malick, pero qué nivel de aburrimiento. A este caballero le gusta el letargo y la reflexión: se sabe, lo vimos en The Tree of Life y en varios de sus otros trabajos. Bien, es su estilo, pero cuando la fórmula se repite como por chorrocienta vez y ni siquiera hay un hilo interesante que seguir, sueñito po.

De lo que me acuerdo de la película, todo se centra en una especie de quinteto amoroso entre todas estas personas hermosas, la mayoría de ellos metidos en el mundo de la música. Michael Fassbender es un productor ultra sobrado que se las sabe por libro; Gosling y Mara son músicos y pareja en una relación donde los celos, la traición y la obsesión son pan de cada día. La paja es que todo te lo cuentan de una manera muy poco clara, mientras de fondo Rooney Mara hace unas reflexiones poéticas shuer locas. Lo único que rescato son los paisajes y tomas la raja, algo en lo que Malick sabemos se maneja. Nota: 4/10.

Other people (2016)

Película maermosa. A Molly Shanon siempre la he amado en secreto y ese fue mi primer gancho para ponerle play. Aquí ella interpreta a una madre de tres hijos, a quien le diagnostican cáncer. Esto podría ser un poco spoiler ah, pero la película parte con su muerte. Esa es la primera escena y de ahí nos vamos hacia atrás, para ver todo el proceso de lo que fue su enfermedad. La historia está centrada principalmente en su hijo mayor (Jesse Plemons), un guionista de comedias, quien vuelve a su ciudad natal para acompañar a la familia en el difícil momento.

Lo que más me gustó de Other People, además de sus impecables actuaciones y sentido del humor, es el discurso detrás y motivo de su título. En una parte, su protagonista le dice a un amigo “no puedo creer esto, que tu mamá tenga cáncer es algo que le pasa a la otra gente“. Lo encontré tan cierto. Uno vive el día a día viendo cómo a otros le pasan este tipo de cosas — muertes, enfermedades, accidentes —, pero pocas veces nos detenemos a pensar que también nos podría a pasar a nosotros. También lloré mucho. Nota: 9/10.

Kumiko, the Treasure Hunter (2015)

Casi me caigo de poto cuando leí que esta historia está basada en un hecho de la vida real. Kumiko, the Treasure Hunter cuenta el viaje de una joven japonesa, tímida y muy poco sociable, que tras encontrar una cinta vieja de la película Fargo escondida en una cueva, decide viajar hasta Fargo (el pueblo) en Minnesota en busca del maletín lleno de billetes, escondido por el personaje de Steve Buscemi en el final. Sí, Kumiko creyó que esa escena era real.

Una fantasía difícil de creer, pero donde Rinko Kikuchi se luce en un papel que ella lleva prácticamente de manera individual. La película es incómoda e incierta en todo momento, y eso en gran parte es por el desempeño de Kikuchi y también por la música (banda sonora ganó el Premio Especial del Jurado en Sundance). A mi me gustó, y ene. Nota: 8/10.

Lovesong (2016)

Con Riley Keough y Jena Malone como protagonistas, Lovesong es un muy buen ejemplo de una película sobre amistad femenina y amor. Ellas son dos amigas que no se ven desde hace años y que se reencuentran para ponerse al día con sus vidas. Una ya está casada y tiene una hija, sin embargo su relación peligra ya que su esposo trabaja mucho y no lo ve nunca; la otra sigue viviendo una vida más libre, sin los problemas del matrimonio y con una visión mucho más simple de las cosas. La situación se vuelve confusa cuando la amistad y el cariño que se tienen parece convertirse en algo más.

La película es hermosa. No cae en clichés y muestra con naturalidad lo que es el amor con todas sus letras. Tampoco aquí importa mucho lo sexual para entender la tensión que existe entre ambos personajes cuando se miran; las actuaciones son tan buenas que un simple gesto basta. La pueden encontrar en Netflix y de verdad que la recomiendo mucholucho. Nota: 8/10.

Beware the Slenderman (2016)

Internet es satánico cuando quiere. Me acuerdo cuando veo este tipo de documentales y de verdad que sufro al pensar en lo que estamos expuestos, sobre todo las nuevas generaciones (¿acaso mi mamá?). Probablemente hayan escuchado alguna vez sobre Slenderman, ese hombre alto sin rostro y con extremidades largas, que acosa y persigue a niños, y que se ha convertido en uno de los más famosos creepypasta en la web. Nació por allá el 2009 como una especie de leyenda urbana. Poco a poco comenzó a aparecer información sobre “avistamientos” de Slenderman, circulando en foros imágenes de la figura de este misterioso hombre en bosques u otros escenarios.

El documental se centra en un caso en particular: en 2014, dos niñas de 12 años apuñalaron a una compañera de clases en medio del bosque. Cuando las interrogaron, ninguna lo negó, y ante la pregunta de por qué lo hicieron, ambas tuvieron la misma respuesta: “Slenderman nos dijo”. Aquí vemos los pasos de la investigación y testimonios, principalmente de sus padres. Es un documental correcto, pero para mi gusto demasiado largo. En cierto punto ya no hay mucho más que contar y se nota que empieza a dar vueltas sobre lo mismo. Tampoco me morí de miedo como esperaba y por eso sólo le pongo un 5/10.

Green Room (2015)

Hace un tiempo les comenté sobre Blue Ruin, una de las buenas películas que vi el año pasado. En julio vi Green Room, que resulta ser del mismo director, el señor Jeremy Saulnier, y que propone una forma diferente de terror. Aquí los protagonistas son cinco jóvenes de una banda punk, que un día llegan a un bar alejado de la ciudad para hacer una tocata. Lo que no se esperaban era que, saliendo del lugar, se toparían con un homicidio y que el dueño del local hará todo porque no haya testigos.

Mucha sangre y escenas para taparse los ojos vienen después. Entre los actores destacan Patrick Stewart y Anton Yelchin (qepd :( ), pero en general todo el elenco está súper bien elegido. Además se repite el que es protagonista de Blue Ruin, Macon Blair. De esas películas claustrofóbicas que valen la pena. Si les gustó La Habitación del Pánico en su momento, con esta también la van a gozar (o sufrir, en realidad). Nota: 8/10.

Autor

Periodista y directora de The Pocket. Me gustan los perros, las películas y veo más series de las que debería. En otra vida fui una sailor scout. En Instagram @palaliu.

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