Sí, fui a Seúl, ubicada a sólo 195 kilómetros de Pyongyang, la capital de Corea del Norte, en plena escalada de conflicto y paranoia mundial por una posible tercera guerra mundial. Y créanme que no me di cuenta de nada porque lo pasé demasiado bien y porque nunca pensé que iba a viajar a Corea dos veces en un año. De hecho, aún no lo proceso del todo.

Esta vez tuve la oportunidad de visitar por primera vez la capital, Seúl, el destino dorado y soñado de cualquier fanático de la cultura coreana; fue impactante todo lo que viví en tan pocos días y quería compartir mi experiencia con ustedes si están planeando ir o quizás después de leer este post, se sume a su lista de futuros lugares por visitar.

Para llegar al área metropolitana de Seúl, el transporte es bastante parecido a la forma de llegar a Busan e incluso más simple. Llegarán a Corea al Incheon International Airport (인천공항) y si bien pueden tomar taxi, que es bastante caro, las formas más comunes y económicas son el metro, tren expreso o all stop y el bus limusina o bus del aeropuerto.

En metro, deben tener su “T-Money” y tomarlo en la estación del aeropuerto y hacer las combinaciones correspondientes hasta la estación del lugar donde se quedarán. Demora entre una hora y media y dos horas, y cuesta aproximadamente $1400 won. El tren expreso es mi preferido porque demora entre el aeropuerto y Seoul Station (서울역) alrededor de cuarenta y cinco minutos y cuesta $6900 won, ya sea en el Airport Railroad Express (AREX) o Korea Train Express (KTX), el mismo que tomé para ir a Busan, y además tiene el mejor wifi de la vida. Finalmente, para tomar los buses limusina o buses del aeropuerto deben comprar el ticket del número de la ruta que les corresponda (casi siempre para en estaciones de metro) y cuesta $10000-$15000 won, pero demora hasta dos horas dependiendo de su destino, ya que va parando en todos lados, así que no lo recomiendo si tienen poco tiempo.

¡Por fin, ya estamos en Seúl! Como el objetivo de mi viaje era participar en un Congreso, tuve que planificar muy bien mi itinerario y tuve la suerte de tener varios amigos que me ayudaron a recorrer Seúl, a los cuales quiero darles infinitas gracias. Siempre es mejor conocer una ciudad nueva si tienes personas queridas y de confianza que te acompañen y así tener una experiencia más real desde el punto de vista de un local.

En general, Seúl me pareció una versión muchísimo más ampliada de Busan, por lo que me costó un rato asumir que estaba allí cumpliendo uno de mis grandes sueños y sentir esa “vibra” propia de la ciudad. Lo hermoso de Seúl es que, al ser la capital, un gran centro turístico y responder al sistema coreano de la rapidez y el 24/7, hay millones de actividades que hacer y jamás se van a aburrir, porque en cada rincón hay sorpresas.

A nivel personal, como en cada viaje aprendí y crecí muchísimo, pero al especializarme profesional y académicamente en Asia y en Corea en específico, esta segunda vez en el país me ayudó a comprender muchos aspectos de la sociedad y cultura coreana, a encontrar respuestas no sólo para lo que quiero hacer ahora sino en el futuro con mis proyectos de vida.

Lugares que deben visitar y momentos inolvidables en Seúl:

Sabía que no podía visitar todos los lugares de mi lista porque sinceramente creo que se necesitan semanas para conocer tantos barrios, tiendas, cafés y sitios históricos, pero orgullosamente puedo decir que estuve en los más importante de dicha lista y les recomendaré mis favoritos y que guardaré siempre en mi corazón. Es muy fácil llegar a cada lugar en metro, sólo busquen la estación (que usualmente tiene el mismo nombre), el número de salida y ¡listo!

Hongdae (홍대)

Empezaré con mi lugar favorito, ese que visité todas las veces que pude y del cual nunca me iría, porque tiene todo lo que esperas de Seúl y aunque te pierdas, siempre encontrarás sorpresas y cosas que hacer. Partió como barrio universitario alrededor de la Universidad de Hongik, por el que recibe su nombre, y se ha transformado en epicentro de la escena underground, bares, clubs y moda.

Realmente es enorme y fascinante, en especial por las actuaciones callejeras y festivales, galerías, talleres, tiendas de ropa muy baratas, pero al orden del día en las tendencias, comida callejera, cafés (hay muchos de animales) y noraebangs o karaokes, y como lo pasé tan bien en Busan, obviamente estuve en uno con mis amigos cantando hasta muy tarde en la madrugada creyéndome Scarlet Johansson.

Cada sábado se instala el Hongdae Free Market, donde todas las personas pueden inscribirse para vender sus productos hechos a mano y artistas o estudiantes de la Universidad de Hongik exhiben sus obras.

Myeongdong (명동)

Es uno de los principales distritos de compras en Seúl y muy famoso entre los turistas por todas las tiendas de maquillaje y skincare, una al lado de la otra sin parar por la principal calle. Creo que todas las que soñamos con viajar a Seúl tenemos a Myeongdong como un lugar obligado para visitar y es muy entretenido, porque puedes encontrar tiendas, restaurantes (muchos japoneses y chinos, precisamente por los turistas) y cafés de todo tipo, y también cuenta con muchas tiendas departamentales o malls como Lotte Department Store, Shinsegae Department Store, Myeong-dong Migliore, Noon Square y M Plaza.

Como ya estuve en Busan, no sentí esa emoción tan grande que esperaba porque es igual a los distritos de Somyeon y Nampo, pero destaco dos cosas: la estación de metro gigante donde pueden encontrar ropa, accesorios y K-pop goods muy baratos, y la comida callejera, donde encontrarán muchísimos carritos con todo lo que puedan imaginar (todo muy rico y lindo por supuesto) y eso es parte fundamental de vivir la experiencia coreana.

Mis tiendas favoritas fueron Line, donde está el famoso Brown gigante y si tienen paciencia para esperar en la fila pueden tomarse una foto (yo no iba a hacer una fila casi ridícula porque al ser víspera de Halloween todo estaba decorado y como era de noche había muchas personas, así que tomé fotos en la tienda de Garosu-gil) y Stylenanda.

Stylenanda Pink Hotel Flagship Store & Pink Pool Café

Debo mencionar específicamente a ésta última porque si bien hay un par de tiendas más como en Hongdae, en Myeongdong se encuentra el Stylenanda Pink Hotel Flagship Store & Pink Pool Café con cinco niveles temáticos propios de un hotel (lobby, lavandería, spa) y en el último piso se encuentra el café que realmente es maravilloso y las bebidas son muy lindas (por favor prueben la limonada con algodón de dulce arriba) y hay un pequeño salón en la azotea con almohadas gigantes con volantes para relajarse después de tantas compras y fotos.

El edificio completo es increíble para sacar fotos y siempre estará lleno de turistas chinas y japonesas, todas muy arregladas, así que traten de ir temprano. Sinceramente la ropa no me gustó mucho (además es pequeñísima), pero amo mucho la marca de maquillaje 3CE que, si bien es algo cara en comparación a otras marcas más conocidas, los productos son de muy buena calidad y el packaging es hermoso.

Gangnam (강남): Apgujeong-dong y Sinsadong Garosu-gil Road (압구정동 & 신사동 가로수길)

Debo aclarar que Gangnam es enorme y básicamente es la zona más trendy y lujosa de Seúl, famosa por ser epicentro de las celebridades, las principales agencias de entretenimiento, shopping y clínicas de cirugía plástica. Cuando estás ahí te das cuenta que todo lo que dice PSY en su canción Gangnam Style es verdad, porque es impactante el nivel de lujo, autos extravagantes y personas visibilemente operadas que verán en un solo lugar.

Por eso, les recomendaré sólo una zona llamada Apgujeong, específicamente Apgujeong Rodeo Street y Garosugil, donde hay muchas tiendas bonitas, cafés, una zona de “artistas” por el arte callejero y muchas calles pequeñas donde pueden encontrar sorpresas. Mis tiendas favoritas fueron Line, por el café y los increíbles sets en todos los pisos, Skinfood Café que me atrevería a decir que es el café más lindo en el que he estado en mi vida, el menú es muy interesante y tiene un invernadero arriba, y Mr. Holmes Bakery House.

Starfield COEX Mall (코엑스몰)

Pueden encontrar aburrido que recomiende un mall, porque sí, es un mall gigante, pero el famoso “COEX” es una atracción turística en sí misma y para mí estaba en el tope de mi lista por dos cosas: SM COEX Artium y Starfield Library. Si son fanáticos del K-Pop y de los artistas de SM Entertainment me entenderán cuando les confiese que lloré cuando lo vi y pude recorrer sus seis enormes niveles, de verdad no puedo describir todas las emociones que sentí. Como recomendación, vayan temprano en los días de semana, porque en los fines de semana se llena muchísimo de turistas, especialmente en época de comebacks y eventos especiales.

Cuenta con un centro de convenciones, SUM Café y SUM Market, salas de exposiciones (en las que principalmente verán fotografías, los premios y la ropa usada en los videos musicales), teatro, tiendas, exposiciones temporales y más de 20 pantallas gigantes que muestran los diferentes videos de los artistas.

Mi otra favorita fue la biblioteca, abierta en mayo pasado, la más grande del mundo con 2.800 metros cuadrados y más de 50.000 textos (la mayoría en coreano). Las estructuras principales son realmente impresionantes y de noche se iluminan, pero lo más lindo es que pese al encontrarse en un mall y estar llena de turistas, está diseñada de forma tal que puedes moverte libremente y sentir mucha tranquilidad y comodidad si quieres sentarte a leer.

Kakao Friends Store & Ryan Café

Hay varias tiendas de Kakao Friends en Seúl, como en Hongdae, Gangnam, DDP y en el COEX Mall, pero mi favorita lejos es la de Hongdae, a la que fui dos veces. Tiene tres pisos llenos de todos los productos soñados de los personajes de Kakao Friends y lo hermoso es que todo está situado en forma de “sets” para que puedas tomar fotos.

En el último nivel está Ryan Café y el tema es el personaje del mismo nombre. Me encantó que, pese a tener juguetes y colores por todas partes, sigue manteniendo lo minimalista y la vista hacia una de las avenidas principales es preciosa tanto de día como de noche; pero, vamos a lo que importa: la comida. Todo es tan lindo que da pena comerlo y aunque siempre desconfío de la comida linda en Corea porque no tiene mucho sabor, todo lo que probé estaba bastante bueno y van cambiando el menú según la temporada.

Gyeongbukgung Palace (경복궁) y Gwanghawmun Square (광화문광장)

Adoro los palacios y templos coreanos por su historia, arquitectura y estética (principalmente los colores) y debía ir al palacio real más grande: Gyeongbukgung, el palacio principal durante la Dinastía Joseon y cuyas partes originales tienen 600 años de antigüedad. Fui un domingo, lo cual no recomiendo porque estaba lleno, pero es tan enorme que puedes estar mucho tiempo recorriendo y tomando fotos en los senderos, patios, estanques con flores de loto y las diferentes construcciones donde vivía la familia real, miembros de la nobleza y servidumbre.

Si arriendan un traje tradicional o hanbok, pueden entrar gratis a todos los palacios del circuito, pero de todas formas la entrada es muy barata, alrededor de $3000 won.

Pesé a que fui casi finalizando mi viaje, sólo allí sentí esa emoción abrumadora de estar en Seúl, cuando salimos por la entrada principal de la famosa puerta Gwanghwamun que da a la plaza del mismo nombre, la cual conecta dicha puerta con Cheonggye Square.
Se puede ver toda la majestuosidad del palacio, rodeada por los principales edificios gubernamentales, museos al nivel del suelo y subterráneos, así como las maravillosas estatuas del Admirante Yi Sun-Shin y del Rey Sejong El Grande (세종대왕 동상). Al estudiar el idioma coreano, la estatua del Rey Sejong es sumamente importante para mí porque además porque pude reflexionar sobre toda la historia que alberga ese lugar.

Insadong (인사동)

Este barrio es muy famoso por tener esa vibra más tradicional y local de Seúl, ya que antiguamente fue el mayor mercado de antigüedades y obras de arte en Corea, donde podrán encontrar principalmente tiendas de recuerdos, casas de té, callejones, galerías e intervenciones artísticas callejeras.

Les recomiendo visitar Ssamsigil donde venden los famosos pancitos con forma de “caquita” y hay varias tiendas y cafés bonitos, pero, sobre todo, ir a una casa de té para probar los tés tradicionales coreanos que son muy particulares y ricos, como el Jujube (대추차) que me encantó. Me encantó sentarme con mi amiga junto a la ventana para ver cómo pasaba la gente, y todo lo que sucedía, ya la calle principal está bloqueada del tráfico y se convierte en un espacio cultural los fines de semana, los puestos se instalan y pueden encontrar fácilmente puestos de vendedores de caramelos coreanos (como el Kkultarae o dulce de barba de dragón que soñaba con probar y lo amé), adivinos, cantantes y dibujantes.

Cheonggyecheon River (청계천)

Técnicamente es un arroyo, pero lo verán con el nombre “river” o “stream” dependiendo de la señalización o la información turística que tengan. Hasta su restauración en 2005 y su auge como atracción turística por los puentes y características piedras para cruzarlo, era una especie de atajo para llegar a ciertos lugares o descansar y olvidarse del bullicio de la ciudad.

Evité la parte más famosa donde se encuentra el Palacio y luego Insadong, y fue demasiado bonito caminar bajo las calles, sin casi nadie de gente, viendo a los típicos ahjussi sentados conversando y sentir un poco de naturaleza y simplicidad entre tanto edificio y luces en pleno centro de la capital. Quizás no es lo más bonito e impactante de la ciudad, pero se los recomiendo para tomar aire fresco, descansar y ver otro lado de Seúl.

Dongdaemun Design Plaza – DDP (동대문디자인플라자 – DDP)

Ubicado en el centro del área de Dongdaemun, es parada obligada para tomar fotos y asombrarse con el diseño del edificio principal, que realmente parece una nave espacial. El DDP está compuesto de cinco halls: Art Hall, Museo, Design Lab, Design Market y el Dongdaemun History and Culture Park.

De noche pueden ver muchísimas flores de neón iluminando el lugar y allí se realizan los Seoul Fashion Week en febrero y octubre, así que tuve la suerte de ir en plena semana de la moda y ser testigo del street style más increíble que he visto en mi vida (y eso que fui en la mañana donde no hay tanta gente).

Recomendaciones al llegar a Corea:

Si bien muchas de ellas ya las mencioné en el post sobre mi viaje a Busan, siempre es importante tenerlas presentes.

Llevar dólares estadounidenses: en Chile es muy difícil encontrar won surcoreano, así que es mejor llevar dólares y pueden cambiarlos en el aeropuerto o en cualquier casa de cambio. También es importante aprenderse los billetes y su valor para calcular bien su presupuesto. Siempre lleven efectivo con ustedes en el caso de que en ciertos lugares no acepten tarjeta o ésta no funcione.

Comprar una T-Money y cargarla con dinero: les servirá para el metro, bus, taxi e incluso para las convenience stores, de modo que es muy práctica. Lo mejor es que hay muchísimos diseños lindos para elegir y al ser tan barata ($2000 won) sirve como souvenir, y pueden comprarla y cargarla en todos lados.

Aplicaciones indispensables: Kakao Talk para mensajería y llamadas por internet, Kakao Bus y Kakao Metro o Korea Subway (지하철) para el transporte, y Naver Maps para buscar direcciones. Les prometo que les salvarán la vida cuando se enfrenten a usar el perfecto pero enorme (y complicadísimo para principiantes) sistema de transporte público en Seúl.

Aprender un poco de coreano: si bien todo está en inglés, muchas personas no saben inglés y siempre es necesario saber frases de sobrevivencia para preguntar direcciones y pedir ayuda. Además, muchas estaciones de bus y metro tienen el mismo nombre si las leen romanizadas porque sólo cambia un par de letras, y pueden perderse fácilmente.

Pregunten por el Instant Tax Refund: en muchas tiendas te ofrecen boletas que reembolso de impuestos sobre cierta cantidad de dinero y pueden hacer este procedimiento en el aeropuerto. En mi caso, fue una lata porque la primera vez que viajé a Corea me demoré en encontrar la oficina y cuando debes tomar el avión sólo quieres estar en paz y no perder tiempo, de modo que aprendí que puedes pedir un reembolso instantáneo al momento de pagar y el monto total tiene un descuento, lo cual es maravilloso y me ahorró mucho tiempo en este viaje. Es importante que lleven con ustedes el pasaporte porque se los pedirán para escanearlo.

Prepararse para las distancias: esto lo aprendí de forma cruda e inmediata. Seúl es mega gigante y te demoras en promedio una hora para llegar a cualquier lugar. He estado en ciudades grandes y por haber viajado en Busan pensé que estaba preparada, pero sinceramente hubo momentos en que colapsé con el tamaño y las distancias, y demoraba mucho en llegar a mis destinos, sobre todo porque era la primera vez que me enfrentaba sola a un metro tan complejo y a un sistema de planificación urbana que me costaba entender para ubicarme. No pierdan la calma, pregunten cuando necesiten ayuda y no traten de abarcar millones de sitios turísticos en un solo día porque es prácticamente imposible.

Prepararse para las filas y los turistas: Ok, nosotros también somos turistas y todos amamos las redes sociales. Como sabrán, los asiáticos llevan esto de las fotos y las redes sociales a otro nivel, por lo que deben tener paciencia si irán a lugares famosos como los palacios, N Seoul Tower y tiendas famosas porque todos quieren tomar las mejores fotos y comprar todo lo que puedan.

En muchos momentos me superaba que no podía, por ejemplo, ver maquillaje tranquilamente, las tiendas de arriendo de hanbok repletas para entrar a Gyeongbukgung o simplemente sacar una foto porque no iba a hacer la fila y perder media hora en conocer otras cosas interesantes. Por eso descarté varios lugares o pasé rápido por ellos y traté de ser “estratégica” con el tiempo que tenía eligiendo horarios con menos afluencia de público cuando podía. Les recomiendo lo siguiente: busquen en redes sociales aquellos lugares que les gustan e inspírense, así saben exactamente qué buscar y cómo tomar la foto porque en la mayoría de las veces tendrán una sola oportunidad.

Bajar las expectativas: Corea y Seúl no se parecen mucho a lo que pueden ver en los dramas y programas de variedades, y la gente común y corriente no se ve para nada como los idols, así que si viajan esperando encontrarse con un país ideal y perfecto pueden experimentar un shock cultural muy fuerte y decepcionarse. Lo mejor es ir con una actitud positiva y dejarse sorprender por lo que la ciudad tiene para ofrecer, pero, sobre todo, entender que a pesar de ser una de las grandes capitales desarrolladas del mundo, Seúl es como cualquier otra ciudad con cosas buenas y malas.

Autor

Soy Analista Político Internacional, tengo 28 años y cuando no estoy escribiendo, horneo galletas. Fan de Corea y su cultura, tomo mucho té, me gustan los edificios bonitos.

Deja Un Comentario