En el verano siempre existe una buena excusa para leer. Si no hay vacaciones, hay fines de semanas junto a alguna piscina amiga, o en la playa, bajo un quitasol. Por eso quisimos una vez más revivir esta sección y recomendarles tres libros que nos han gustado últimamente, como siempre esperando sus recomendaciones de lo que ustedes han leído también.

Aquí van:

“Lo bello y lo triste” de Yasunari Kawabata

Este verano me propuse leer novelas relevantes de Asia y el primer ganador japonés del premio nobel de literatura en 1968, Yasunari Kawabata, fue el primero en mi lista. Su propia vida resulta fascinante y explica los rasgos característicos de sus novelas, así como su capacidad para que el lector pueda sentir y vivir la cultura y los paisajes de Japón; de hecho, “Lo bello y lo triste” fue su última novela, antes de quitarse la vida en su estudio a los 72 años sin ninguna explicación.

Escrita en 1965, el libro cuenta la historia de una relación tormentosa sobre un hombre mayor que se enamora de una joven ingenua. El escritor Toshio Oki se reencuentra con la pintora Otoko Ueno, su antiguo amor, sumido en una nostalgia que lo agobia al regresar a Kyoto. Dando unos saltos cronológicos muy bien logrados con la hermosa narrativa de Kawabata, nos enteramos que hace veinte años, en Tokio, un Oki casado y con un hijo se enamora perdidamente de Otoko, iniciando una relación prohibida y trágica, que la llevó a perder el bebé que ambos esperaban y cuyo trauma la marcará para siempre. Este hecho los distancia, cada uno desarrollando sus carreras y sus vidas, pero ninguno pudo olvidarse, Toshio manteniendo vivo su recuerdo en su obra y Otoko recordándolo desde la desgracia, esperando siempre su regreso.

Realmente el libro te atrapa al instante y como es breve, se vive intensamente, sobre todo en la parte del reencuentro entre ambos y el rol de otros personajes, como Keiko Sakami, la protegida de Otoko. Ahora estoy leyendo “País de Nieve” del mismo autor, que mantiene esos ejes de toda su obra, la búsqueda de la belleza, lo femenino, el erotismo, la venganza y la tensión entre las tradiciones milenarias japonesas con la modernización del país y la influencia de occidente. — Cony Jorquera

“The subtle art of not giving a fuck” de Mark Manson

Este libro me lo prestó alguien que no es muy dado a la lectura, y el solo hecho de que me lo haya recomendado me hizo pensar que alguna gracia debía tener.

Nunca he leído libros de autoayuda, así que no sabría decir qué tanto dista este de ser eso, pero me da la sensación de que va en contra de todo lo que dicen los libros de autoayuda. Manson plantea que en general la sociedad, los medios, las tradiciones, incluso los mismos libros de autoayuda te enfocan en todo lo que deberías ser, y por tanto lo que te falta o no eres, haciendo de tu vida algo más miserable de lo que debería ser, porque siempre sientes que te falta algo para ser feliz.

En este sentido, también habla de la importancia de que pocas cosas te importen realmente (valga la redundancia), porque mientras le damos importancia a más cosas, se vuelven más weonas, y nos olvidamos de las cosas verdaderamente importantes. También, y una de mis cosas favoritas del libro, es que dice que ser siempre optimista y ver el lado bueno de las cosas es como el hoyo, y no deberíamos sentirnos forzados a sentir que todo siempre es bueno. A veces las cosas son como el pico, y duelen. Pero depende de nosotros el sentido que le demos a ese dolor, y aprendamos algo de él.

En fin, de esto y de muchas otras cosas como relaciones, confianza, límites, la muerte, etc., habla Manson, y la verdad es que me sentí identificada con demasiados pasajes de su libro, como millenial que no puede apagar su cabeza y da vueltas en círculo innecesariamente muchas veces.

Me dicen, eso sí, que no ha llegado a Chile en español, pero si alguien se entusiama lo puede encontrar en Amazon. — Maider

“Terriers” de Constanza Gutiérrez

Este libro lo tenía en mis lista de libros que quería leer desde que llegó a las librerías, si mal no recuerdo, a mediados del año pasado. Es el segundo libro de Constanza Gutiérrez, chilena, nacida en Castro en 1990, quien con una voz fresca y rápida nos presenta siete relatos sobre niños y adolescentes provincianos, todas narradas desde lo que parece ser su adultez, como un recuerdo de lo que fueran sus infancias.

Historias de familias, de amigos, de situaciones en diferentes rincones de Chile. Desde el norte y un viaje en bus de una niña junto a su madre a la fiesta de La Tirana, hasta Chiloé y un joven que sufre de amor por el amigo de su prima, Tomás, con quien se besó tiempo atrás y ahora tiene una polola. Desde pueblos chicos, también, lugares para muchos desconocidos y donde surgen historias cotidianas, en casas de campo o peladeros de barrio usados como canchas de fútbol. Historias anónimas que son experiencias de vida y, al final, historias que muchos también vivimos.

Cuentos cortos narrados con fluidez y honestidad, donde los tintes de humor hacen la lectura incluso más amena. Terriers es un libro livianito y emotivo, un libro de escenarios y paisajes que, familiares o no, vamos a asociar con nuestras propias infancias, cuando ser adulto parecía tan lejano e imposible. — Palali

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