Intruseando en mi computador el otro día encontré una foto. Por las maravillas tecnológicas, supe que fue tomada el 7 de octubre de 2010, cuando estábamos en un paseo de curso del colegio, terminando 4to medio, y nuestro profesor de castellano nos llevó al cementerio general. Era un paseo para cerrar el ciclo de literatura en el colegio. Sí sé, suena súper freak como paseo de fin de año, pero fue bacán. Nuestro profesor (el mejor que he tenido in mai laif) nos escribió una carta y es uno de los recuerdos más preciados que tengo del colegio. Pero ese no es el punto. Encontré esta foto y pensé “podrían haberla tomado hoy y la situación sería la misma”. Cagadas de la risa por cualquier cosa, con cara de pavas y con comida en la mano.

Podrían haberla tomado hoy, si no fuera porque estamos a 10.328 Kms de distancia.

Mi amiga del alma cruzó el charco sin regreso fijo hace como mes y medio. “Nada de tiempo, po, dale color”. Pero es que ya antes se había ido por periodos largos de tiempo, y esta vez sí es la definitiva. Así que le doy color po.

Y cuando es tu mejor amiga la que se va -esa que es la extensión de tu mente, la que entiende lo que estai pensando más rápido de lo que la voz te permite decirlo- puedes sentir que se va con ella una parte de ti. Y es verdad, a nosotras nos pasó. Siento qué hay algo de mi que no está conmigo, que me falta siempre, y es triste igual.

Pero también es chistoso, porque está con su pololo allá, y si mientras mi amiga estaba en Chile, ellos tenían una relación a distancia, ahora la relación a distancia -dice su pololo- la tenemos nosotras.

Hemos encontrado sin dificultad formas de mantener el contacto, y yo sé que en épocas menos modernas habría sido imposible, así que solo puedo agradecer la tecnología. Y es que le hacemos a todo: nos llamamos por whatsapp video mientras ella almuerza y yo desayuno, nos mandamos notas de voz de hasta 8 minutos (100% real, pero ella más que yo, porque habla más lento jajajaja) nos mandamos videos por Marco Polo (buenísima app), tenemos una playlist colaborativa en Spotify que ya supera las 300 canciones, nos mandamos memes o cualquier wea por Instagram y así suma y sigue.

Lo mejor de todo es que lejos de ser instancias de dependencia una de la otra, la distancia nos ha ayudado a crecer cada una por su lado, pero con la compañía constante de la otra. Aunque no sea una amistad presencial, está más presente que nunca. ¿Qué tan bacán es una amistad que te da eso? ¿Que con la distancia no te aleja, sino que te acerca? ¿Que no te hace caer en inmadureces por echarse de menos, y te hace entender la amistad desde otro punto de vista?

En la escala del bacanismo, yo creo que es como cuando en las películas el tipo lleva a una mina a una cita en las ferias de juegos gringos y va a ese jueguito donde tienen que pegarle a una wea con un martillo pa medir su fuerza y la wea se rompe o no se mueve (dependiendo de qué tipo de película sea). Ya, en este caso se rompe y se gana el peluche más grande de la feria.

Sí, amiga mía, te echo de menos todos los días, porque me encantaría poder llamarte y decirte “voy a tu casa” como hacíamos siempre, pero me doy cuenta de que no se trata de tenerte al lado, porque como dice la Natalia Lafourcade “yo te llevo dentro, hasta la raíz, y por más que crezca, vas a estar ahí”.

Así que, en conclusión, no es tan terrible que tu amiga del alma esté al otro lado del mundo y tengan una relación a distancia. Puede ser también la excusa perfecta para proponerse viajar, y poder sacarse fotos como la que encontré, cagadas de la risa por cualquier cosa, con cara de pavas y con comida en la mano, como siempre.

¿Tienen alguna amiga lejos? ¿Cómo lo hacen ustedes para mantener la amistad más allá del contacto típico?

Autor

Periodista intentando subsistir como tal. Me encanta que me recomienden series porque las veo todas, soy experta en comprar lo que se imaginen por internet y de vez en cuando prefiero escaparme al cerro con mi partner perruna que hablar con la gente.

1 Comentario

  1. Me pasó que, al principio tenía mucha pena pero al mismo tiempo estaba contentísima con su viaje, sabía que era algo que ella quería pero no podía evitarlo! Nosotras también hablamos mucho por WhatsApp, nos mandamos memes, y siento que todo lo que nos decimos es como con el triple de amor w intensidad jajaja. Afortunadamente después de muchos meses sin ella, la tendré de vuelta pronto <3

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